Astro-Herbolaria: el cielo, el cuerpo y las plantas hablan el mismo lenguaje

ASTROLOGIAHERBOLARIA

Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba

Esta frase seguro la leíste más de una vez.
Me encanta traerla cuando hablamos de Astrología, cuando en una charla surge el "¿che, y cómo funciona esto?", porque es uno de los principios básicos para comprender la interpretación que hacemos cuando "leemos" una Carta Natal, uns Revolución solar o un tránsito.

"Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba” es un principio hermético* que expresa la correspondencia profunda que existe entre los movimientos del cielo y los procesos que ocurren en la Tierra y dentro nuestro.

Y esta palabra es clave: correspondencia.

Mientras en el Sistema Solar, por ejemplo, se mueve Mercurio, en la Tierra se activa/despierta también lo que representa Mercurio simbólicamente: la comunicación, el pensamiento, el análisis intelectual, entre muchos otros significados. El movimiento de Mercurio no nos influye, sino que se corresponde con un movimiento similar en la Tierra. De no ser así, determinaría nuestro accionar y eso nos quitaría libertad, libre albedrío y voluntad de cambio y acción.

Entonces, los movimientos de los planetas se corresponden con los movimientos internos que suceden en nuestro mundo emocional, psíquico y existencial. Son sincronicidades: ritmos que se dan a la par.

Pero lo interesante es que esta correspondencia no se limita a la relación entre planetas y personas únicamente! También incluye al reino vegetal, que participa del mismo entramado simbólico y energético (y claro que incluye a los otros reinos también!)

Desde esta mirada nace la Astro-Herbolaria: un lenguaje vivo que une Astrología, plantas y procesos humanos (físicos y piscoemocionales).

Y acá aparece algo fascinante:

La forma en que un planeta rige en una persona ciertas funciones psicológicas es la misma forma en que ese planeta rige, en una planta, su modo de crecer, su naturaleza, el gesto que tiene en el mundo.

En una planta, esa cualidad planetaria se expresa en cómo brota, cómo se expande, cómo se sostiene, en la forma de sus hojas, sus flores o sus frutos. También en el tipo de ambientes que habita y en las partes del cuerpo humano en las que actua cuando nos vinculamos con ella.

Nada de esto es casual.

En todo lo que está materializado —estrellas, planetas, plantas, animales, personas— hay un orden interno, un patrón de vida, un ritmo propio.
Ese ritmo se manifiesta en el suceder de las estaciones, en los ciclos de crecimiento de las plantas, en el movimiento de los planetas alrededor del Sol y también en la manera en que atravesamos nuestras propias etapas vitales.

Cada forma de vida contiene un patrón.

Y el cuerpo humano no es la excepción.

En el cuerpo habitamos cualidades planetarias: algunas aparecen con más fuerza, otras se expresan con timidez, otras buscan equilibrio. Esa combinación es lo que nos vuelve singulares, cambiantes y profundamente diversos.

Entonces surgen preguntas inevitables:

¿cómo se expresa el macrocosmos en una persona?

¿y cómo se manifiesta ese mismo orden en una planta?

La Astro-Herbolaria se apoya justamente en esa observación.

Cada planta guarda un patrón fundamental que dialoga con nuestra fisiología, nuestra psicología y también con nuestra dimensión más sutil.

Al vincularnos con una planta, entramos en contacto con ese patrón, con esa cualidad de la naturaleza que también tenemos.

Por eso no se trata solamente de “tomar una planta para algo”, sino de comprender qué parte nuestra está siendo acompañada profundamente y desde qué lugar se establece ese diálogo.

Tomemos como ejemplo al Romero (Salvia rosmarinus):

El Romero es una planta que se corresponde con el elemento Fuego, específicamente con el Signo de Leo y es regida por el Sol.

Esto lo podemos decir porque observamos:
- que crece a pleno sol, erguido, buscando la luz
- que su sustrato requiere poco riego (suelo seco)
- que su sabor es picante!
- que actúa a nivel del sistema circulatorio, estimula y despierta
- que calienta y seca

Desde un plano más sutil, Romero está vinculado con procesos de auto-centramiento, claridad mental y vitalidad.
Activa nuestro calor interno, nuestro centro vital, el Sol interno.

Nos redirige la mirada hacia nuestro centro y ayuda a hacer foco y a trabajar la valoración personal.

Cuando nos vinculamos con una planta como Romero, no solo entramos en contacto con sus propiedades físicas. Entramos en diálogo con una cualidad de la naturaleza del elemento con el que se corresponde fuertemente: la del fuego que anima, la del sol que da dirección, la del centro que se afirma.

Este es un ejemplo simple que nos invita a leer el mundo desde la correspondencia y con una mirada integrativa, en lugar de la fragmentación de "para qué sirve la planta". La Astro-Herbolaria nos invita a observar cómo un mismo patrón se expresa en el cielo, en las plantas y en la experiencia humana.

La Formación en Astro-Herbolaria nació para acompañar ese proceso: estudiar las correspondencias entre cielo, plantas y cuerpo, e integrarlas a la experiencia cotidiana de manera consciente y situada.

Más información sobre la FORMACIÓN EN ASTRO-HERBOLARIA

Gracias por llegar hasta acá!
Abrazos 💚

Pau


*principio hermético: proviene del Hermetismo, tradición atribuida a Hermes Trismegisto. Aparece formulado en la Tabla Esmeralda.